Los últimos años están situando a Mar de Frades entre las bodegas más importantes de la zona. En continua evolución ha sabido apostar por el viñedo y su selección. Situada en un precioso entorno en la subzona del Salnés, la bodega cuenta con unas excelentes instalaciones para elaborar dos blancos basados exclusivamente en la variedad albariño. Mar de Frades se está perfilando en los últimos años como una de las opciones destacadas de consumo favorita entre los blancos de la zona y cuenta con la ventaja de ofrecer una buena disponibilidad en el mercado. En una cosecha dispar en la zona como la 2010, Mar de Frades ha conseguido expresarse de forma sutil, frutal y con gran franqueza. Un vino fino, muy sabroso en boca, fresco y aromático. Un blanco de creciente regularidad y de excelente relación calidad-precio. No sólo por esa impactante y estilizada botella azul; también por su etiqueta termosensible en la que, cuando el vino se encuentra a la temperatura óptima de consumo, aparece la imagen de un galeón que trae nuevamente evocaciones marinas. Quizás por toda esta confluencia de factores no se podría pensar en una propuesta mejor para tomar ?y disfrutar? con vistas al mar. Por otra parte, para nosotros una de las grandes sorpresas de blanco con barrica en esta edicón ha sido Finca Valiñas 2009. Se trata del vino de pago de la bodega, criado sobre lías y con una fermentación en barrica de roble francés y americano durante seis meses. Este albariño de limitada producción nos presenta una cosecha compleja, elegante y con una excepcional armonía de la fruta y la madera. Una boca amplia y equilibrada, untuosa y sedosa. Una de las sorpresas del año en Rías Baixas, y por ello un lacre merecido.