Otra de las bodegas que, tras afianzar su gama de tintos amparados en la D.O. Ribera del Duero, dió el salto a la elaboración de un blanco en Rueda. Un verdejo interesante que parece revalidar, una vez más, el buen olfato de esta casa para desmarcarse con elaboraciones de buena relación calidad-precio. Más aún teniendo en cuenta que su reciente aterrizaje en la zona se ha producido sin contar con instalaciones de elaboración ni viñedos propios. Un proyecto medido que desde el principio nos presentó un blanco de limitada producción en el que prima el carácter frutal de la variedad verdejo. Regularidad y tipicidad son los adjetivos que mejor definen a este blanco. Montebaco Verdejo 2010 se presenta complejo, frutal, fresco, con volumen y cierta untuosidad. Un verdejo de cuerpo y persistencia, y una excelente compra.