Esta añada repite dos lacres por su contundencia, complejidad, finura, profundidad de aromas, riqueza aromática y volumen. Un vino complejo y difícil, un blanco internacional, que demuestra mejor que nadie las posibilidades del albariño para envejecer en botella. Elaborado con una selección de uva de la viña Los Bancales, este vino realiza la fermentación en depósitos de acero inoxidable con levaduras propias, lo que le aporta mucha más complejidad al vino, para continuar después sus más de 30 meses de crianza en depósitos de acero inoxidable con las llamadas ?lías finas?. El contacto entre las lías y el vino ya fermentado da lugar a la aparición de nuevos aromas que aportan mayor complejidad al vino, y además le protegen frente a la oxidación. Para Ana I. Quintela, enóloga de Pazo de Señorans, ?las lías aportan una complejidad mineral que no la da el vino del año; la fruta pasa a ser una fruta de hueso y la boca se hace mas grande, más gorda y sin aristas. Básicamente se trata de conseguir más paso de boca y mayor profundidad?.