Entre las últimas experiencias realizadas por una bodega tan dinámica como Viñas del Vero, Secastilla es, sin lugar a duda, su mayor acierto. De limitada producción, en el entorno de las 40.000 botellas, es otro de esos vinos cuya evolución comenzamos a seguir de cerca desde su aparición en el mercado. Esta añada alcanza los dos lacres gracias a la soberbia interpretación de la garnacha mediterránea del Somontano. Para nosotros esta añada es quizás la más completa hasta la fecha por su potencia, complejidad, finura y elegancia. Golosa y carnosa, con una barrica ensamblada con acierto, no ha dicho su última palabra gracias a su alto potencial de desarrollo. Esta garnacha vieja del Pirineo demuestra que en el juvenil y desenfadado Somontano también existe la tradición, el terruño ancestral, mineral, en ladera, de altura y a la vez con rasgos mediterráneos. Y como corresponde a esta iconografía recatada y casi monacal, Secastilla es un vino íntimo y de producción limitada. Recomendamos oxigenar este vino que evolucionará excelentemente, en la copa y en la botella, gracias su alto potencial de desarrollo. En definitiva, una de las mejores imágenes del Somontano hoy y el compendio más acertado de lo mejor de ambos mundos, el viejo y el nuevo. Secastilla significa Siete Castillos, siete lugares fortificados que se encuentran en la zona