La Guía ha muerto ¡Viva La Guía!Cumplida ya una década, con la edición 2012 La Guía Todovino se renueva y transforma, presentando importantes novedades. En noviembre de 2001 se publicaba la primera edición. Queríamos crear un espacio editorial con carácter independiente y, sobre todo, con valor añadido que ayudara al consumidor final a conocer a los elaboradores más interesantes del país, su filosofía y trayectoria, y que aportara información detallada y fiable sobre sus vinos. Un espacio centrado en la selección de “nuestros mejores vinos” y no en la reseña del mayor número posible de vinos, realizando especial énfasis en las historias que hay detrás de cada bodega y en los mensajes que hay dentro de la botella. Hoy, la existencia de diez ediciones de La Guía Todovino en el mercado constituye nuestro granito de arena a la promoción de los mejores vinos de nuestro país. Tras diez ediciones ha llegado el momento de la reflexión sobre la base de la experiencia, de las lecciones aprendidas, los comentarios y recomendaciones recibidas por parte de aficionados y elaboradores y, sobre todo, teniendo en cuenta la nueva realidad de los medios digitales. Con esta experiencia a nuestras espaldas y un presente y un futuro marcados por internet, hoy os presentamos el nuevo formato de La Guía Todovino. A partir de hoy La Guía Todovino se va a editar de manera continua, catando a lo largo de todo el año y con un enfoque geográfico por zonas. En formato digital, alimentando la gran base de datos que ya existe en www.todovino.com, manteniendo el volumen de información referente a bodegas y vinos, y publicando periódicamente para su descarga los informes por zonas, sin esperar al final del año. Todo ello manteniendo la filosofía de cata aplicada hasta la fecha, con el objetivo de realizar una selección de aquellos vinos que, según la, siempre subjetiva pero rigurosa, opinión de nuestro Comité de Cata, reúnen calidad, originalidad y personalidad. Unos criterios editoriales que seguirán siendo el pilar en cada vino que catemos. Distribuir el trabajo a lo largo de todo el año nos permitirá catar un mayor número de vinos, estar más cerca y poder “conversar” con bodegueros y aficionados, destinatarios últimos de este trabajo, y profundizar más en las características y la evolución de cada zona. En este sentido las catas se agruparán por denominaciones y regiones vinícolas e incluirán, como novedad y bajo la coordinación de Amaya Cervera, un análisis o informe sobre cada una de ellas además de un artículo de opinión sobre un tema relacionado con las zonas y vinos catados en cada número. Otro de los principales alicientes de la publicación periódica será reflejar en mayor medida las añadas que están presentes en el mercado en cada momento y, por tanto, a las que el consumidor tiene acceso. Además, la cata del vino se realizará mucho más cerca de su momento de aparición en el mercado, por lo que podremos ofrecer comentarios más certeros, frente a la dificultad que entraña en ocasiones la cata anticipada de muestras de barrica. Todo ello creemos redundará en beneficio del objetivo último de La Guía Todovino, la de ser “la guía practica al buen beber, comprar y guardar para expertos y curiosos”, un informe y un análisis que ayude a la toma de decisiones de compra y de consumo, en definitiva el asesoramiento de “Tu sumiller particular”. Se ha mantenido la imagen gráfica de La Guía Todovino tanto en iconos como en el sistema de apreciación de los vinos habitual de Todovino, que destaca los mejores vinos con “lacres” en escala ascendente de uno a tres. Adicionalmente, para quien lo desee emplear y con la finalidad de que se puedan realizar comparaciones, a partir de ahora también se informará entre paréntesis de la correspondencia numérica de nuestra apreciación, empleando una escala sobre 100, la más extendida en el mundo del vino. Nuestro objetivo no es entrar en ninguna disputa, ni numérica ni sobre cuál es la mejor escala. Nuestro objetivo es exclusivamente aportar un dato adicional que pueda servir de confrontación para el aficionado que así lo desee. El objetivo es poder estar más al día, más cerca de los elaboradores y aficionados, aprovechando al máximo las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías. Queremos conversar, no solo comunicar, siempre con la idea clara de que La Guía sea un medio para aprender y disfrutar, y no un fin. Todo ello con el mismo enfoque de seriedad e independencia que iniciamos con la primera edición de 2002, cuando declaramos nuestra voluntad de ser una guía abierta y plural y de aportar valor añadido al lector y amante del vino mediante la selección de “nuestros mejores vinos”. Esperamos que su lectura y consulta les sea útil, y que las historias que hay detrás de cada botella les animen a descubrir nuevos vinos (o lo que es lo mismo: sabores, paisajes, sensaciones) y a recuperar etiquetas de siempre. Si es así, una vez más habremos cumplido con nuestro compromiso. Gonzalo Verdera y José Luis Casado |





