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LOS MEJORES VINOS DE ESPAÑA, EN PRIMICIA
Cerca de 2.000 aficionados asistieron a la tercera edición de nuestra Spanish Wine Experience
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Los amantes del vino abarrotaron los salones del madrileño Hotel Ritz que acogieron la tercera edición de ‘La Cata de los Lacres, The Spanish Wine Experience’. Cuaderno de cata y copa en mano pudieron probar una selección de 35 vinos correspondientes a otras tantas bodegas, distinguidas con las más altas puntuaciones en ‘La Guía MMV’ que saldrá a la venta a mediados de noviembre, pero también con representación de zonas emergentes y de vinos de especial originalidad.
Casi 2.000 personas visitaron la tercera edición de La Cata de los Lacres
Así, estuvieron denominaciones consagradas como Rioja, Ribera del Duero y Priorat, pero también zonas que se afirman como nuevos valores del vino español (Toro o Navarra) y otras con bodegas especialmente destacadas como Empordà-Costa Brava, Alicante o Penedès, así como vinos que se elaboran al margen de las DO, en especial VT de Castilla o la recientemente creada VT El Terrerazo. El capítulo de blancos estuvo representado por Navarra, Rías Baixas y Cava.
Al evento asistieron destacados representantes de la prensa extranjera como el inglés Steven Spurrier (Decanter), los franceses Michel Bettane (Guide Bettane & Desseauve), Pierre Casamayor (La Revue du Vin de France) y Bernard Burtschy (Gault-Millau), el italiano Gianni Fabrizio (Slow Food), el alemán André Domine y el norteamericano John Mariani (Bloomberg News).
Yair Haidu, director para Europa de Riedel, impartió una sorprendenre cata de copas
Bodegueros y aficionados destacaron las buenas condiciones en que se presentaron los vinos para la cata (copa y temperatura, sobre todo), algo que fue posible gracias a la colaboración del fabricante austriaco de copas Riedel y de las firmas Gaggenau y Bosch, que aportaron sus conservadores de vinos, así como de Screwpull, con su sacacorchos de palanca.
Canal Cocina, medio oficial del evento, contó con un set permanente de televisión en el que se realizaron continuas entrevistas a críticos y elaboradores. Todos este material se traducirá en dos programas de media hora de duración que serán emitidos en multidifusión a partir del 12 de noviembre.
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BODEGAS Y VINOS PARTICIPANTES:
- Aalto Bodegas y Viñedos. Aalto PS 2001 Tinto (Ribera del Duero)
- Abadía Retuerta. Pago La Garduña 2000 Tinto (VT Castilla y León)
- Álvaro Palacios. Finca Dofí 2002 Tinto (Priorat)
- Bodega Mustiguillo. Finca Terrerazo 2002 Tinto (VT El Terrerazo)
- Bodega Numnathia Termes. Termanthia 2002 Tinto (Toro)
- Bodegas Artadi. Viña El Pisón 2002 Tinto (Rioja)
- Bodegas del Marqués de Vargas. Hacienda Pradolagar Reserva Especial 2000 Tinto (Rioja)
- Bodegas E. Mendoza. Enrique Mendoza Santa Rosa Reserva 2000 Tinto (Alicante)
- Bodegas Emilio Moro. Malleolus de Valderramiro 2002 Tinto (Ribera del Duero)
- Bodegas Fernando Remírez de Ganuza. Remírez de Ganuza Reserva 2001 Tinto (Rioja)
- Bodegas Hnos. Pérez Pascuas. Pérez Pascuas Gran Selección Gran Reserva 1999 Tinto (Ribera del Duero)
- Bodegas Julián Chivite. Chivite Colección 125 F. Barrica 2002 Blanco (Navarra)
- Bodegas Leda Viñas Viejas. Leda Viñas Viejas 2002 Tinto (VT Castilla y León)
- Bodegas Luis Cañas. Hiru 3 Racimos 2002 Tinto (Rioja)
- Bodegas Marqués de Murrieta. Dalmau Reserva 2000 Tinto (Rioja)
- Bodegas Mauro. Mauro Vendimia Seleccionada 2000 Tinto (VT Castilla y León)
- Bodegas Muga. Torre Muga 2001 Tinto (Rioja)
- Bodegas Roda. Cirsion 2003 Tinto (Rioja)
- Bodegas Vega Sicilia. Valbuena 5º Reserva 2000 Tinto (Ribera del Duero)
- Bodegas y Viñedos Pintia. Pintia 2002 Tinto (Toro)
- Bodegas y Viñedos Pujanza. Pujanza Norte 2002 Tinto (Rioja)
- Castillo Perelada. Finca Garbet del Castillo de Perelada 2001 Tinto
- Clos Mogador. Clos Mogador 2002 Tinto (Priorat)
- Cía. de Vinos de Telmo Rodríguez. Altos de Lanzaga 2002 Tinto (Rioja)
- Cía. Vinícola del Norte de España. Real de Asúa 2000 Tinto (Rioja)
- Finca Allende. Aurus 2001 Tinto (Rioja)
- Gramona. Gramona Celler Batlle Gran Reserva 1997 Brut (Cava)
- Jean León. Jean León Zemis 2000 Tinto (Penedès)
- La Rioja Alta. Gran Reserva 904 1995 Tinto (Rioja)
- Mas Martinet. Clos Martinet 2002 Tinto (Rioja)
- Pazo de Señorans. Pazo de Señorans Selección de Añada 2001 Blanco (Rías Baixas)
- R. López Heredia. Viña Tondonia. Viña Tondonia Gran Reserva 1985 Tinto (Rioja)
- Raventós i Blanc. Raventós i Blanc Gran Reserva Personal Manuel Raventós 1998 Brut Nature (Cava)
- Sierra Cantabria. Amancio 2001 Tinto (Rioja)
- Viñedos del Contino. Contino Viña del Olivo 2001 Tinto (Rioja)
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‘La Cata de los Lacres 2005’ estuvo copatrocinada por American Express, Mercedes-Benz y la firma relojera A. Lange & Söhne a través de Joyería Suárez.
COPAS Y JAMÓN
Preparando la cata de jamones gran reserva "cosechas 2001 y 2002"
El evento contó, asimismo, con actividades paralelas. Por un lado una cata de jamones a cargo de la prestigiosa firma de Guijuelo Joselito que dio a probar sus jamones ibéricos gran reserva de la campaña 2001 y 2002 en maridaje con los cavas Imperial Gramona Gran Reserva Brut y Raventós i Blanc Gran Reserva 1999 Brut Nature.
Por otro lado, se celebró una cata de copas, impartida por Yair Haidu, director para Europa de Riedel. El objetivo: demostrar cómo la forma y el tamaño de la copa influyen en las sensaciones aromáticas y gustativas que percibe el catador, hasta el punto de llegar a potenciar los aspectos más negativos de un vino o, lo que se persigue realmente, realzar sus virtudes.
Como prueba de que sí existe una copa para cada vino, los asistentes fueron testigos de las “misteriosas” transformaciones que sufrían un blanco de chardonnay, un pinot noir borgoñón y un tinto del Priorat, al pasar de una copa Burdeos Grand Cru, a una Borgoña Grand Cru y a una copa Montrachet. El mayor lujo: contar para la degustación con estos modelos de copas de la línea Sommelier, elaboradas artesanalmente y a mano. Fino cristal ideado para albergar algunos de los mejores vinos del mundo.
¿CÓMO NOS VIERON DESDE FUERA?
La Cata de los Lacres contó con varios invitados de excepción. Algunos de los más renombrados periodistas y críticos vinícolas extranjeros cataron, codo a codo, con los aficionados a lo largo de una jornada que se prolongó desde las 13:00 a las 20:30 horas. ¿Qué les parecieron los mejores vinos españoles?
FRANCIA: CRÍTICA A LOS VINOS MODERNOS
Los periodistas franceses Michel Bettane y Pierre Casamayor probando uno de los vinos de La Cata de los Lacres.
Los catadores franceses, todo un trío de estrellas formado por el gurú Michel Bettane (Guide Bettane & Desseauve), Pierre Casamayor (La Revue du Vin de France) y Bernard Burtschy (Gault-Millau), se pasearon por el salón como una piña y llegaron a conclusiones bastante similares. Sus favoritos fueron los tintos riojanos, con grandes alabanzas para el Remírez de Ganuza 2001 y Viña El Pisón 2002, así como para Valbuena 5º 2000 (Ribera del Duero).
Lo que más valoraron en estos vinos fue la expresión que ofrecían del terruño. Por eso quizás dijeron mostrarse decepcionados por la abundante presencia de tintos modernos (con excesiva concentración y dulcedumbre) a los que denominaron show wines. Para Michel Bettane, “hay muchos vinos de estilo internacional que no son españoles; España no tiene que ser dulce, sino mineral”. Pero añadió: “España tendrá un gran futuro para sus grandes vinos, y además también es capaz de elaborar vinos afrutados de buena relación calidad/precio”.
En su quiniela también ocuparon puestos destacados Pintia 2002 (Toro) y el 904 Gran Reserva, dentro de los clásicos riojanos. Por cierto, un punto positivo para ellos la presencia de este tinto así como el Viña Tondonia Gran Reserva 1985 en representación de nuestras marcas históricas.
STEVEN SPURRIER: ORIGINALIDAD
Steven Spurrier, editor de cata de Decanter, se congratuló de la oportunidad de poder catar en una sola jornada vinos de distintas zonas del país. Lo que más le sorprendió fue la originalidad de las distintas etiquetas en las que, discrepando con sus colegas franceses, apreció un carácter español por encima de modas y tendencias internacionales.
Atenta lectura del cuaderno de cata.
Spurrier ha escrito sobre su experiencia en La Cata de los Lacres: “Soy de la opinión de que España es el país vinícola más interesante del mundo en este momento”. Y llamó la atención sobre el hecho de que “sus mejores vinos están menos influenciados por las variedades internacionales que los italianos, son más consistentes que muchos vinos franceses y evitan el alto contenido alcohólico tan habitual en los vinos del Nuevo Mundo”. Y añadió: “Los españoles no están copiando, sino creando”.
A LA ALTURA DE LOS MEJORES DEL MUNDO
Una de las asistentes a La Cata de los Lacres.
Si hubo una opinión común por parte de la crítica extranjera fue que los mejores vinos españoles se codean sin problemas con los más destacados de países como Francia e Italia, aunque estos mejores son, de momento, tintos. Y ello a pesar de que algunos catadores, como el alemán André Domine, reconoció su fascinación por el único albariño presente en el showroom, Pazo de Señorans Selección de Añada 2001, y los franceses valoraron muy bien el chardonnay fermentado en barrica de los Chivite.
André Domine se felicitó en particular del esfuerzo que habían hecho muchos elaboradores para sacar el mejor partido posible de una cosecha difícil como 2002 (Malleolus de Valderramiro fue para él un excelente ejemplo en este sentido). Su máxima puntuación fue para Aalto PS 2001, que le pareció muy mineral y con la estructura suficiente para mejorar y aguantar el paso del tiempo. También le gustó Dalmau 2000, por la fruta intensa y un agradable toque balsámico, y valoró la originalidad de los vinos “periféricos”, Finca El Terrerazo 2002 (menos complejo que el resto, dijo, pero muy original) y Enrique Mendoza Santa Rosa 2000, con un terroir distintivo que se imponía sobre las variedades internacionales con las que estaba elaborado.
El stand de Vega Sicilia con su enólogo, Xavier Ausàs al frente.
Sus conclusiones: “Se ha avanzado mucho en el vino español pero habría que tener más cuidado con la crianza; a veces es tan evidente que resulta difícil que aflore la verdadera personalidad del vino”. Y, en consonancia con el resto de la crítica, “en Rioja, Ribera, Priorat o Rías Baixas hay áreas con carácter específico cuyos vinos tienen un perfil propio que puede competir con los mejores barolos, toscanos o vinos franceses”.
Para el italiano Gianni Fabrizio, de Slow Food, lo que les falta a los vinos españoles e italianos para estar a la altura de los franceses es historia: “Cuando los franceses vendían vino embotellado, nosotros todavía éramos campesinos. Quizás también nos pasa que hacemos vinos para impresionar a los periodistas y a nosotros mismos, mientras que los franceses son más fieles a su historia”.
Compartiendo impresiones sobre los vinos.
No obstante reconoció haber encontrado muchos menos vinos pesados y exagerados de lo que esperaba. Más le costó intentar identificar un estilo español. “Hasta hace cinco años –nos comentaba- el estilo español era el de los riojas tradicionales, marcado por el roble americano, pero no he encontrado demasiada madera americana en la cata de hoy. Todo está cambiando y es difícil hablar de un estilo concreto. Si nos centramos sólo en Rioja y Ribera, creo que podríamos hablar de vinos potentes, pero también elegantes; ahí reside su belleza”.
En el stand de los Pérez Pascuas.
EL MERCADO AMERICANO: SOMOS GRANDES DESCONOCIDOS
John Mariani, de Bloomberg News, escritor gastronómico, vinícola y de viajes, fue el representante americano en La Cata de los Lacres y nos contó la triste realidad de los vinos españoles en su país: apenas se conocen los riojas clásicos y algunos vinos de corte más moderno. Por eso quizás se sorprendió tanto de la diversidad de estilos que pasaron por su copa a lo largo del día y que le permitieron tener una visión mucho más nítida y directa del vino español.
El periodista norteamericano John Mariani con Gonzalo Verdera de TodoVino.
Nos contaba Mariani que el gran foco de atención española actualmente en Estados Unidos es el boom de El Bulli y su radical modernidad gastronómica, algo que está ayudando a que, poco a poco, empiecen a surgir algunos restaurantes españoles que se hacen eco de esta nueva cocina y en cuyas cartas de vinos se van introduciendo lentamente algunas referencias vinícolas patrias. Pero aún pesa mucho la imagen del restaurante “hispano” que tanto confunde y tan poca luz aporta sobre lo que es nuestra gastronomía. Hasta se atrevió a pronosticar que a nuestros productos y respectivas culturas vinícola y gastronómica le quedan unos cinco años para encontrar unos ecos más sólidos en el mastodóntico mercado norteamericano. Paciencia.
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Ya ven que, aunque en calidad parece que todo va viento en popa, todavía hay peros y obstáculos que salvar. El más importante quizás, dejando de lado el uso a veces excesivo del roble o la a menudo controvertida apuesta por un estilo internacional, viene de las dificultades a la hora de comunicar nuestros vinos y conseguir que lleguen a las copas del consumidor “global”. Queda mucho trabajo por hacer.
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